Hay que reconocer que el británico Martin Elliott sabía lo que se hacía cuando fotografió en 1976 a su novia, Fiona Butlet, su novia, en una pista de tenis de la Universidad de Birmingham mientras se alzaba la falda dejando ver que no llevaba ropa interior.

La foto rápidamente se convirtió en un emblema que ha transmitido la liberación sexual, y reflejado la sociedad permisiva y su hostilidad hacia las normas del momento, y que con el paso de los años se ha convertido en un icono del erotismo llegando a ser la fotografía más vendida de la historia superando los 2 millones de copias. El éxito de “Tennis Girl” ha traído consigo innumerables versiones como la glamourosa de Kylie Minogue que puedes ver aquí junto a la original de Martin Elliott.