1 mujer y 2 hombres

«Queridos amigos de Gente Libre, os envío este relato de la experiencia que pasamos mi novia y yo»

Private

Aquel día le pedí a la que era mi novia que cambiáramos de pareja, pero ella me dijo que eso del intercambio no le gustaba, de todas maneras para romper el hielo, nos juntamos con una pareja y mantuvimos relaciones sexuales en la misma habitación pero sin intercambios…

Al poco tiempo, entre medio de un polvete… le propuse a Sara que si quería le podía decir a un amigo mío de montar un trío y así ver cómo se sentiría ella con dos hombres, para mi sorpresa, esa idea la entusiasmó… así que hablé con él.

Pasaron unos días y mi novia me dijo que para ir ganando tiempo, lo había besado una noche que se habían cruzado… enseguida, mi imaginación voló y los reuní a los dos en la casa de mi amigo, porque lo que yo quería era que se vieran y estuvieran más cerca.

Recuerdo que nos pusimos una película para que no fuera tan obvio lo que iba a pasar. Juan se levantó en busca de algo para beber, yo aproveché haciendo que el ambiente empezase a ponerse ardiente… y antes de que volviera ya había convencido completamente a Sara de liarnos los tres juntos.

Juan volvió y se sentó en uno de los sofás dejando el más grande para Sara y para mí, él se hacía el disimulado tratando de ver la peli y yo no paraba de meterle mano a Sara por debajo de un mini vestidito que apenas le tapaba el imponente culo que tenía, le corrí un poco la tanga y empecé a masajear su monte de Venus, tratando de calentarla…

Juan a todo esto seguía haciéndose el disimulado y trataba de no ver lo que era bastante difícil de soportar… Cuando vi que ella ya estaba bien caliente, le pedí a Juan que se acercara y la empezase a besar. Cuando Juan se acercó a Sara yo los dejé y mientras tanto bajé hasta su escondida y mojadísima gruta, para empezar a comerle el coño. Nos quedamos en esa posición un rato, pero llegado un momento, Sara se agachó y cogiendo nuestras pollas las lamió y las fue chupando hasta que nos corrimos en su boca y en su cuerpo.

Juan nos dijo si queríamos subir a la habitación para que estuviésemos un poco más cómodos. Subimos, y allí ya estaba otra vez empalmado al igual que Juan, nos desnudamos los tres lo más pronto posible y volvimos a la carga, seguimos chupado el coño y las exquisitas tetas de Sara, ella nos pidió que le chupáramos las tetas los dos juntos, que nunca había sentido eso y que le encantaba.

Lo que pasó a continuación no lo dudé ni un segundo, le pedí que empezaran a follar.

Juan se recostó sobre la cama y Sara se sentó sobre él, ella enseguida tuvo un par de orgasmos, del morbazo que me daba la escena por la follada de ambos, se me empalmó mi polla nuevamente y al ver su culo, no dudé en apoyar mi cabeza sobre su pequeño agujero haciendo presión hasta lograr meterla, ellos se quedaron quietos por un instante, los gritos de Sara se escuchaban en todo el edificio.

No era la primera vez que enculaba, pero esta vez, ya tenía una polla dentro y eso era mucho…

me pidió que me detuviera, una doble penetración sexual mente feroz… pero eso ya estaba muy avanzado y yo no podía aguantarlo, cuando logré meter toda mi polla volvimos al movimiento rítmico, ella se corrió unas cuantas veces más, yo llené su culo de semen y me separé. Juan también descargó y terminamos tendidos sobre la cama, fue una follada increíble, habíamos estado follando los tres juntos más de dos horas.

El primer trío de Sara marcó nuestra relación de una manera completamente abierta.

Anónimo