Nombre de emperador para esta chica angelical, con típico aspecto de lolita, y como no, procedencia rusa. Esa piel tan blanca, suave, apetitosa, con pezones sonrosados. Toda ella nos recuerda al sabor de fresas con nata y su ausencia de vello nos hace desear lamer cada recóndito lugar de su anatomía…

Salida de esa cantera del erotismo más refinado como es Met-Art, no responde a la idea que muchos se hacen en el porno, de mujeres con tetas descomunales, culos interminables y las MILF de aspecto curtido en todos lo terrenos.

Nos encandila esta pequeñuela veinteañera levantándonos el ánimo en todos los sentidos.