CUARENTA

Por |2021-07-31T10:59:54+02:0018/06/2021|

La vida pasaba inexorablemente, con cuarenta primaveras tatuadas en mi piel la rutina comenzaba a darme zarpazos cada vez más sangrantes. Sumida en un matrimonio agotado y consciente de que los mejores años amenazaban con marcharse me armé de valor para darle la vuelta a todo.