Hablemos de grosor

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Entrevista realizada en colaboración comercial con Virilis Fill.

El tamaño importa. A algunos hombres y mujeres mucho; a otros, bastante menos. Hay preferencias, curiosidad y también inseguridades que no desaparecen porque alguien diga que los centímetros son lo de menos. La Dra. Ángela Ballestero conoce estas conversaciones desde la consulta. Dedicada a la medicina estética íntima masculina y creadora de Virilis Fill, nos explica en qué consiste el alargamiento y engrosamiento del pene con ácido hialurónico y qué tiene en cuenta cuando un hombre le pide ese cambio.

¿Qué te llevó a dedicarte a la medicina íntima masculina?
Empecé a darme cuenta de que había una necesidad real y muy poco espacio para hablar de ella con naturalidad. Los hombres cuidan cada vez más su imagen, pero cuando llegamos a los genitales todavía aparece mucha vergüenza.

En consulta encontraba pacientes que llevaban años pensando en determinados aspectos de su cuerpo sin haber encontrado un lugar donde preguntar. Me pareció un área en la que podía aportar desde la medicina.

Se suele dar por hecho que quien quiere un pene más grande tiene un complejo. ¿Es lo que ves en consulta?
Hay personas que llegan con una inseguridad, pero otras simplemente quieren modificar algo de su cuerpo porque les apetece. Una mujer puede mejorar sus labios, sus glúteos o su abdomen sin que nadie se lo cuestione; a un hombre, por lo mismo, todavía se le juzga.

Algunos buscan un cambio discreto y otros quieren que se note más, así que conviene escuchar antes de plantear nada, sin dar por hecho cómo vive ese hombre su cuerpo.

Después de más de 700 pacientes, ¿qué te cuentan cuando hablan del tamaño?
A veces el tamaño es lo que les hace entrar por la puerta, pero después aparecen cuestiones relacionadas con la confianza, la pareja, su sexualidad o cómo quieren verse.

También he aprendido que no existe un resultado ideal para todo el mundo: cada hombre tiene una anatomía y unas expectativas distintas, y hay que valorar hasta dónde podemos llegar en cada caso.

Vamos al tratamiento. ¿En qué consiste Virilis Fill?
Es un procedimiento de alargamiento y engrosamiento del pene mediante ácido hialurónico, mínimamente invasivo y sin necesidad de cirugía. Permite aumentar la circunferencia y trabajar las proporciones.

He desarrollado una metodología que incluye la selección del paciente, el estudio de su anatomía, la planificación y el seguimiento. Antes de realizarlo, necesitamos valorar qué resultado es razonable para esa persona.

¿El paciente llega pidiendo un resultado o una cantidad de ácido hialurónico?
Una pregunta muy habitual es cuántos mililitros le vamos a poner. Yo intento empezar por qué quiere conseguir. Después valoramos su anatomía y decidimos la cantidad de producto necesaria para ese planteamiento.

La forma del pene, la calidad de los tejidos y su elasticidad influyen en el resultado, así que no tiene sentido usar la misma cantidad en todos los pacientes.

¿Hay ocasiones en las que lo adecuado es no hacerlo?
Sí. No todos los hombres son candidatos ni todas las expectativas son posibles; parte del trabajo es saber cuándo un tratamiento no debe hacerse.

Hay que valorar la anatomía, la salud y la función sexual, además de lo que espera el paciente. Que algo pueda hacerse técnicamente no significa que sea lo más adecuado.

Pensar en una infiltración en el pene puede echar bastante para atrás. ¿Duele?
Es una de las primeras preguntas que nos hacen. El protocolo incorpora anestesia y unos pasos técnicos destinados a que el procedimiento resulte lo más confortable posible.

La mayoría de los pacientes imagina una experiencia más dolorosa. Al terminar escuchamos muchas veces: «¿Ya está?». Para mí también es importante cuidar cómo vive el paciente el proceso, además del resultado.

¿Qué tienes en cuenta para abordar la seguridad?
Empieza en la valoración del paciente. Durante el procedimiento son fundamentales el conocimiento anatómico, la técnica y los productos utilizados. Después hacen falta indicaciones claras y seguimiento médico.

El ácido hialurónico tiene además una característica: cuando existe una indicación médica, disponemos de hialuronidasa para degradarlo. Tengo un lema que repito mucho: «el pene no admite fallos». Por eso la seguridad no es una parte del tratamiento, es todo el tratamiento.

Virilis también incluye otros tratamientos. ¿Qué abordáis con ellos?
Para la salud sexual masculina he diseñado un conjunto de tratamientos en función de las necesidades que me he ido encontrando. Virilis Power ayuda a la regeneración de los tejidos cavernosos del pene mejorando la erección; Virilis Grow está dirigido a pacientes con una retracción importante del pene en reposo, logramos una mayor relajación y proyección en estado flácido. Son tratamientos diferentes que requieren una valoración previa.

Volviendo al engrosamiento, ¿por dónde empieza la conversación con alguien que está pensando en hacérselo?
Por preguntarle qué quiere conseguir. Mi trabajo es escucharle, valorar qué permite su anatomía y explicarle con honestidad si el tratamiento tiene sentido para él. Muchos encuentran aquí un espacio donde hablar con naturalidad de su cuerpo y su sexualidad, a veces de cosas que nunca han hablado ni con su pareja. A partir de ahí podemos plantear un resultado, sin establecer un modelo de pene al que todos tengan que parecerse.

Publicado originalmente en la edición de septiembre de 2026 de Gente Libre – Nº 1078

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