Edad, físico y deseo:

¿cuánto importan en el mundo swinger?

Cuando una pareja se plantea entrar en el mundo liberal, una de las primeras dudas que surgen suele ser esta: ¿Y si no gustamos? ¿Y si no damos la talla física? ¿Hay una edad para esto? Aunque la idea de liberarse sexualmente suene muy apetecible, las inseguridades no desaparecen por arte de magia al cruzar la puerta de un club o al instalar una app swinger. También en este mundo, la edad, el físico y las primeras impresiones juegan un papel… pero no son lo único que importa.

Realidad frente a fantasía

Es cierto que las promociones de muchos clubs parecen sacadas de un catálogo de modelos: cuerpos esculturales, ropa interior milimétricamente ajustada, rostros impecables y juventud desbordante. Pero seamos sinceros: esa no es la realidad del ambiente. El mundo swinger es la calle. Y como en la calle, aquí hay personas de todas las edades, tallas, alturas y estilos.

Sí, la mayoría de las parejas que se mueven habitualmente rondan entre los 35 y los 55 años, pero también hay locales donde abunda el público joven y otros donde el ambiente es más maduro. Lo que no suele haber —y eso también es verdad— son personas con un aspecto descuidado. No porque se exija un físico perfecto, sino porque seducir a otras parejas exige al menos cuidarse un poco.

fotografía de una pareja madura mirándose con complicidad

El físico abre la puerta, pero no la garantiza

No vamos a engañarnos: el físico importa, al menos en una primera impresión. Es razonable que, antes de quedar con otra pareja, se pidan fotos, incluidas de cara. Eso no es superficialidad: es parte del proceso de atracción. Aun así, quienes más éxito tienen en este mundo no son necesariamente los más guapos. La actitud lo es todo. Hay personas increíblemente atractivas que, en una cita, son más frías que el mármol. Y otras, con un físico normal, resultan increíblemente sugerentes por su forma de hablar, de moverse, de mirar.

No todo el deseo nace de un abdomen perfecto. También seduce la simpatía, el baile, una risa traviesa, una conversación inteligente, un toque de morbo bien manejado. Porque en el fondo, este no es un mundo de cuerpos: es un mundo de juego, y el juego empieza en la mente.

fotografía de una pareja en un club con más gente

Gustos, morbo y libertad

Cada pareja tiene sus preferencias. Algunas buscan perfiles concretos, otras se dejan llevar por lo que surja en el club. Hay quienes necesitan una cita previa, química y conversación. Y también quienes entran en la zona de camas sin mirar a nadie, simplemente buscando sexo sin filtro. Ninguna opción es mejor que otra: lo importante es que ambos miembros de la pareja estén de acuerdo y lo disfruten.

En definitiva, no hay una edad para el deseo ni un cuerpo perfecto para el placer. Hay libertad, complicidad y un montón de morbo esperando a ser compartido. Y para eso, más que un físico concreto, lo que necesitáis es actitud.

Publicado en la revista Nº 1073

1 comentario en «Edad, físico y deseo:»

  1. Es cierto que alguien joven y bien cuidado sea hombre o mujer tiene más probabilidades de éxito, pero también hay gustos diferentes y cada persona puede desear algo diferente y ser esa persona que no crees la que gusta más. Pero lo malo es cuando una parte de la pareja se siente insegura/o por no verse atractivo/a. En ese caso que hacer?

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