El deseo tiene nombre en Playa del Inglés
En el corazón de Playa del Inglés, uno de los destinos más vibrantes de Canarias, se encuentra Temptation Swingers Club, un espacio pensado para quienes buscan vivir la sensualidad, el juego y el respeto sin tapujos. Ubicado en el emblemático Centro Comercial Cita —famoso por su ambiente liberal—, Temptation se ha convertido en un referente para locales y turistas que quieren explorar el mundo swinger en un entorno seguro, relajado y diferente.
En esta entrevista, su responsable nos habla de los orígenes del club, su filosofía, los eventos que organizan y su apuesta firme por un ambiente selecto, igualitario y libre de prejuicios.
“Siempre sentí la tentación de llevar yo mismo un club”
—¿Quién está detrás de Temptation Swingers Club y cómo nació el proyecto?
Soy swinger desde hace muchos años y siempre tuve la tentación de llevar yo mismo un club. Antes gestionaba un local más grande, pero tras la pandemia surgió esta oportunidad y aquí sigo, con muchas ganas y una visión clara de lo que quiero ofrecer.
—¿Qué representa para ti el nombre Temptation?
Lo pensamos como un “caer en la tentación”. Hay muchas personas que fantasean con este mundo, pero no todas se atreven por motivos personales, sociales o profesionales. El nombre juega precisamente con esa idea.
“Aquí, las parejas buscan juego. No una noche de discoteca”
—¿Qué tipo de ambiente buscáis crear? ¿Qué os diferencia de otros clubes?
Somos un club swinger distinto porque estamos dirigidos casi exclusivamente a parejas. Aceptamos tríos, pero siempre si vienen los tres juntos. No es un sitio donde encontrar chicos solos esperando. Solo en ocasiones puntuales, por petición de alguna pareja y según el aforo, puede entrar algún chico más, pero no es lo habitual. Aquí las parejas vienen buscando un espacio sin hombres solteros esperando, mirando…
—¿Cuáles son vuestras normas o valores imprescindibles más importantes?
La base de todo es el respeto. En muchos clubes las habitaciones privadas tienen pestillos. Aquí no los necesitamos. Una puerta cerrada es un no. Y eso se respeta sin discusión.



Un espacio pensado desde cero para el juego, el erotismo y la comodidad
—¿Cómo está organizado el local?
El club tiene 150 metros cuadrados, construidos desde cero. Hay una zona de bar con barra y pole dance, zonas abiertas con cierta privacidad y, al fondo, la zona interior: taquillas, un pequeño cine, cuarto oscuro, glory hole, un par de habitaciones que pueden hacerse privadas, y una zona de juegos con elementos BDSM.
—Dicen que el baño es muy bonito…
(Ríe) ¡Es verdad! Tú misma me lo has dicho. Y no eres la única. Lo mencionan muchísimo en reseñas. Cuidamos cada detalle, también los que nadie espera que se cuiden.
—¿Pedís algún tipo de dress code?
Sí. Pedimos ropa de noche, como si se fuera a una sala de fiestas o discoteca. Nada de ropa deportiva o de playa, salvo en eventos temáticos.
“Las parejas que vienen aquí buscan un intercambio, no solo bailar”
—¿Qué tipo de público soléis recibir?
Nuestra clientela no busca una noche de discoteca. Buscan erotismo, juego, complicidad. La mayoría son extranjeros, especialmente en invierno. El turista español tiende más a buscar baile y fiesta. Aquí también hay música, claro, incluso bailable, pero a un volumen que permite conversar y conectar. Si es una pareja que un día busca tomar una copa e intercambio o estar tranquilos en un ambiente seguro, este es su club.
—¿Cómo gestionáis la llegada de personas nuevas que se acercan por primera vez al ambiente liberal?
Casi todas las noches recibimos alguna pareja nueva. A veces incluso chicas solas. Muchas vienen “escaqueándose” del grupo con el que han viajado, con ganas de descubrir este mundo. De hecho, estamos valorando abrir también a las tardes por petición de personas en nuestra web o plataformas liberales donde nos anunciamos, ya que a veces resulta más fácil para algunas personas probar este ambiente sin esa presión horaria nocturna.



Eventos con sabor canario y ritmo internacional
—¿Qué tipo de eventos o noches temáticas organizáis? ¿Alguna destaca más entre tu público?
En verano, con menos turismo del norte de Europa, el ambiente es más latino (españoles, italianos…) y organizamos fiestas como la Hawaiana, la Pink Night (con lencería rosa), o la Noche del Mojito. En invierno triunfan las más atrevidas: noches nudistas, “topless night”, la “noche oscura” con el club prácticamente a oscuras, o las gang bang. También hacemos noches temáticas de música: bachata, rock…
“Aquí no hay sitio para los que buscan usar a su pareja como excusa”
—¿Tienes alguna anécdota que te haya marcado y nos quieras compartir?
Sí. A veces llega alguna pareja en la que el hombre es mucho más permisivo consigo mismo que con su chica. Eso aquí no lo toleramos. Hemos tenido que invitar a abandonar el local a quienes no entienden que este mundo va de igualdad, respeto y deseo compartido. Lo mismo ocurre con el consumo de drogas o si detectamos chicas de pago. En eso también somos muy estrictos.
“Canarias es abierta, pero todavía hay mucha doble moral”
—¿Cómo ha evolucionado el ambiente liberal en Canarias?
Ha crecido muchísimo. Tenemos varios clubes, resorts, sex shops y hasta marketing dirigido a este público. Siempre ha habido turismo liberal aquí, pero ahora se hace más visible. Somos un referente turístico en el colectivo lgtbi y ahora está aumentando al liberal más diverso y de mente abierta.
—¿Y cómo reacciona la sociedad?
Canarias es bastante abierta. Aquí en la calle puedes ir vestido como quieras y nadie te dice nada. Pero también hay doble moral. He llegado a poner anuncios en radio y me han devuelto el dinero por quejas… incluso de personas más y menos importantes en la sociedad que luego descubres que practican este estilo de vida en privado. O que si no pueden disfrutarlo ellos, parece que tampoco quieren que lo hagan otros.


“Ven a probar. Puedes tomar solo una copa… o pedir el menú completo”
—¿Qué le dirías a alguien que tiene curiosidad pero aún no se atreve?
Si no conoces este mundo, no opines. Hay que vivirlo. Es como cuando alguien habla mal de un restaurante sin haber probado ni un plato. Puedes venir, tomarte algo, observar, sentir el ambiente… y después decidir si quieres volver. Repetir o no, ya es otro menú.
—Ya que él mismo ha abierto la puerta con la metáfora gastronómica, le sigo el juego: “También se puede venir solo a tomarse una copa… y comerse el pastel que sabes que te gusta”.
Y casi sin pensarlo, los dos decimos a la vez, entre risas: “O atreverse con el menú completo.”
—¿Y por qué visitar Temptation?
Aquí viene quien quiere disfrutar de un club comunicativo, seductor y tranquilo. Un espacio donde la conversación, el juego y el respeto se entrelazan sin prisas ni presión.
También somos conocidos por cómo gestionamos los tríos. A diferencia de otros locales donde los chicos solos pagan tarifas elevadas, aquí tienen un precio reducido siempre que entren acompañando a una pareja. Si la pareja abona 40 euros con dos consumiciones, el tercer miembro paga solo 20 euros, también con dos consumiciones incluidas.
Además, ofrecemos la posibilidad de organizar fiestas privadas o semiprivadas para grupos. En el caso de grupos grandes, cerramos el club de forma exclusiva para ellos. Y si se trata de un grupo mediano, ofrecemos una modalidad parcial, permitiendo la entrada de otras personas que deberán adaptarse al ambiente y dinámica que ya se esté desarrollando en ese momento.
Tras esta conversación, queda claro que Temptation no es solo un club más en la escena liberal de Canarias. Es un espacio pensado para vivir la experiencia con naturalidad y sin artificios, donde el respeto y la comunicación son protagonistas cada noche.
Agradecemos a su responsable la cercanía, la honestidad y la acogida en su espacio, así como su forma directa y clara de compartir una visión del mundo liberal sin filtros pero con convicción.
Temptation abre sus puertas a quienes quieran descubrir, probar o simplemente disfrutar. Porque aquí, como bien nos han contado, la tentación no se juzga: se vive.
Publicado en la revista Nº 1073